Me quede en ropa interior y me puse el
albornoz encima, deje mi ropa tirada en la cama y salí fuera. Shopie, sonrió y
me acompaño hasta la sala de maquillaje donde había estado antes con Jade. Me
sentó en una de las primeras butacas individuales como todas las demás modelos.
Shopie miro los papeles de mi ficha que le acababan de pasar y llamo a otra
chica, de la cual no supe nombre para que me empezara a hacer la manicura. Me
las pintaron de un color ciruela, y pintaron las puntas de negro. Yo me
sorprendí del buen trabajo que hacía, se nota que serían profesionales, porque
yo no me las podría haber dejado así de bien ni en el doble de tiempo de lo que
ella tardó. Shopie me recogió el pelo en un moño y empezó a trabajar con mi
cara mientras la manicura se secaba. Primero me paso con un algodón un líquido
transparente que olía a flores seguramente para limpiar el cutis o algo así.
-No
aremos nada complicado, estarás lista en un ratito. –dijo ella empezando a
perfilarme la línea en un ojo.
Luego de hacerme las dos líneas, me
pinto con rímel las pestañas, y puso algo de sombra, alrededor de mis ojos. Me
podía ver en el espejo que tenía delante de mí, era algo sencillo pero
elegante. Luego cubrió las imperfecciones de mi piel con corrector y más
potingues, pero era tan sutil que apenas se notaban. Por ultimo pinto mis labio
de un color rosa-rojo muy claro parecido al de mis uñas, le puso algo de
brillo, lo perfilo y lo retoco hasta dejarlo perfecto.
-Ya
está, perfecto. –dijo ella repasando que no se dejara nada de lo que ponía en
su lista.
-Vale,
te ha quedado genial, no parezco yo. –dije sonriendo mientras me miraba al
espejo.
-Ese
es mi trabajo. –dijo sonriendo mientras seguía mirando sus papeles. –vale ahora
espera aquí en unos minutos ahora regreso. Tengo que hacerle un recogido a otra
modelo. –dijo metiendo los papeles en un portafolios trasparente que llevaba
incorporada cada butaca en el costado izquierdo.
-Vale.
–conteste mientras miraba las a las demás modelos por el reflejo del espejo.
Eran todas muy diferentes, en su gran
mayoría, chicas jóvenes, Rubias morenas pelirrojas, altas, más bajas, algunas
llevaban un maquillaje un poco exagerado, pero no parecían quejarse. Los
peinados eran muy variados, desde llevar suelto el pelo, ya sea rizado liso u
ondulado a recogidos muy complejos.
-Hola.
¿Eres nueva por aquí verdad? –pregunto la chica sentada a mi derecha que
también estaba sola.
-Eh…Sí,
he entrado hoy. –dije sonriente.
-¿Tu
primer día? Hum, pues lo llevas bien. -dijo sonriendo. -Soy Caitlin.
-Si
supongo. –dije mirándome al espejo.
-Esto
es un jaleo constante, hay mucha presión, hay que saber llevarlo. –dijo ella.
Antes de que pudiera responder se
escuchó a Jade mandando un montón de cosas a las estilistas a pleno grito. Por
lo visto los papeles de unas modelos se habían mezclado, y tenían los peinados
al inrevés.
-¿Y
ahora que voy a hacer? –gritaba ella. – ¡Daros prisa tienen que estar listas en
un cuarto de hora por favor! –dijo ella casi de los nervios.
-Como
no acaben a tiempo lo tienen chungo, son muy estrictos con los horarios. –dijo
Caitlin.
-Pobre
Jade, es mucho trabajo coordinar todo esto ella sola. –dije mientras
observábamos e caos que se empezaba a alborota en la sala.
-Sí,
aunque esto no pasa cada día, es muy raro que se equivoquen. Está todo muy bien
organizado. –dijo Caitlin cuando vino su maquilladora y empezó a pintarle la
cara.
-Ya
estoy aquí, vamos a ver. –dijo Shopie cogiendo los papeles de la butaca y
leyendo lo que me tenía que hacer. –Te teñiré el pelo. Algo rubio caramelo. No
te quedara muy diferente y con tu piel quedara bien. –dijo sonriente.
-Está
bien. –dije yo algo preocupada. ¿Rubio? No se… Yo solo esperaba que no me quede
raro.
-Tranquila
quedara bien. –dijo guiñándome un ojo al ver mi cara de preocupación.
-Vale,
me fio de ti. –dije sonriéndole.
Me puso el tinte en el pelo, luego me
lo lavo en una de las butacas que tenía incorporada un lavadero de cabeza como
las peluquerías y me lo envolvió en una toalla antes de volver a sentarme en la
butaca donde estaba antes. Me lo desenredo y me lo cortaron un poco las puntas
para igualarlo. Con un secador eléctrico empezó a secarlo. El color realmente
había quedado bonito, no era muy diferente, pero no destacaba demasiado. Era
fresco y natural según Shopie. Cuando lo seco del todo miro los papeles otra
vez, y empezó a alisármelo con una plancha de pelo. Al acabar, con el secador y
cepillo, lo ondulo un poco para que pareciera lo más natural posible.
-Ya
estas lista. Ahora ve a tu camerino ahí estará Clary y te vestirá. –dijo
Shopie, antes de dar media vuelta he irse a su próxima modelo.
Me levante, luego de mirarme una
última vez al espejo, me dirigí a mi camerino por los pasillos. Al entrar
dentro Clary estaba ordenando en el perchero que tenía ruedas para poder
moverlo la ropa.
-¡Oh!
Ya estás aquí, ven, ahora te paso lo que te tendrás que poner. 24A…Vale ya lo
tengo. -dijo dejando sus papeles en la mesita del té.
-Primero
son unos cuantos conjuntos pero bueno, creo que las primeras fotos las tendrás
que hacer con otra chica. –dijo ella.
-Eso
está bien. –dije con curiosidad.
-Ten
primero esto. -dijo pasándome vestido de seda negro muy bastante largo. Me la
parte que cubría el pecho se unía en la espalda y el cuello y la parte de abajo
estaba unida por delante a la de arriba dejando bastante cacho de mi espalda al
aire. – ¿Quieres que salga fuera? O puedes cambiarte en el baño si quieres.
–dijo ella.
-No…Tranquila
no me importa que estés aquí. -dije mientras me quitaba la bata y me ponía el
vestido, ella me ayudo y me lo ato a la espalda.
-Te
queda muy bien, no hará falta que lo ajuste más. –dijo sonriente. –Ahora ponte
estos zapatos. Dijo pasándome unos tacones de color beige.
-Vale.
-dije yo, no estaba acostumbrada a andar con algo tan alto, pero no proteste.
-Por
ultimo ten. –me dio una pulsera en la mano izquierda a juego con el vestido y
los zapatos.
-Qué
bonita. –dije al verla.
-Si
te gusta, cuando acabemos la sesión de fotos, déjatela puesta y te la llevas
por equivocación no pasará nada. –dijo guiñándome el ojo.
-Pero
eso es robar estaría mal. –dije riendo.
-No
tranquila, la ropa que te guste te la podrías llevar…-Tenemos más igual en el almacén,
a nadie le importará.
-Bueno,
vale. Gracias. –le agradecí.
-Ahora
ve a la sala esta donde están todos los fotógrafos, en el sector tres estará
Ricky. –me dijo. – ¡Ah! Y levanta el vestido no te lo pises. Luego cuando él te
diga regresa aquí.
Y así lo hice, encontré a Ricky y me
hico unas cuantas fotos, en un decorado donde había una especie de muro blanco
y plantas detrás. Al acabar me enseño las fotos y me encantaron tanto como a
él. Me dijo que me vaya a cambiar y lo buscará en el sector veinte. Y así hice,
empecé a caminar por los pasillos de vuelta a mi camerino cuando choque con
alguien.
-¡Perdóname!
Lo sien… ¡¿Jessica?! ¿Qué haces tú aquí? –pregunto una voz masculina que al
momento me di cuenta que era la de Charlie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario