-¿Charlie?
¿Y tú que haces aquí sí se puede saber? –dije yo sorprendida.
-He
preguntado primero, y trabajo aquí. –dijo él que parecía igual de sorprendido
que yo.
-¡Charlie
deja de hablar ahora, te necesitan en peluquería! –dijo Jade cogiéndolo del
brazo y arrastrándolo sin que yo le pudiera contestar.
Me dirigí hacia mi camerino sin
entretenerme y esta vez Clary me vistió con unos tejanos modernos rotos, una
camiseta de tirantes negra simple, una chaqueta de cuero negra y unas
zapatillas “converse” negras.
-Te
queda bien, es una suerte. –dijo Clary contenta. –Oye luego ponte estos otros
conjuntos. -dijo dejándome tres más en el sofá. –Tengo que ir a vestir a otra
modelo. –continuó antes de salir por la puerta y dejarme sola.
-Vale.
–dije en voz alta cuando estaba sola.
Me dirigí hacia el sector veinte como
me había dicho Ricky, y cuando lo vi, se acercó a mí aprobando lo que llevaba
puesto con la mirada.
-Esta
vez será más sencillo Jessica, solo tendrás que ponerte delante de este fondo
gris. –dijo soñándolo con el meñique lo cual quedó muy raro.
-Vale,
apropósito Ricky, llámame Jess. –dije haciendo lo que me decía.
-Jess…
Sí, es más corto me gusta. –dijo sonriente.
-¿Oye,
desde cuando llevas haciendo esto? –me preguntó.
-Eh...Acabó
de comenzar…-le dije con miedo a que estuviera haciendo algo mal.
-¿Esta
semana? –dijo sorprendido mientras otro flash salía disparado de su cámara.
-Hoy.
–contesté.
-¿Me
tomas el pelo? –dijo con los ojos como platos.
-No.
Esta mañana encontré un anunció que ponía que necesitaban a alguien y llamé.
–le esplique riendo.
-¿Ósea,
me estás diciendo que esta mañana llamaste, te dijeron que vinieras y sin
prueba o entrevista te han dejado entrar así como así? –dijo él mientras seguía
sacando fotos.
-Bueno,
sí, dijeron que era urgente. –dije encogiéndome de hombros.
-Sí,
íbamos con retraso luego de que tres chicas se fueran. Tu eres la última que ha
entrado creo. –dijo él concentrándose en la cámara de nuevo.
-Ah.
–dije simplemente.
-Espera,
siente por ahí. –dijo señalando unos taburetes mientras él dejaba la cámara en
una mesa y se alejaba un poco mientras miraba sus papeles.
-¡Alguien,
por favor, Jade! –pude escuchar que gritaba. – ¡Necesito a el numero 16A ahora
en el sector veinte! –los gritos de Ricky aturdían a cualquiera.
-¡Esta
de camino! –escuche la voz de Jade algo más lejos aún.
-¡Al
fin, va! ¡No tengo todo el día! ¡Vamos! –dijo Ricky a la modelo que le tocaría
posar con migo.
Así, que me hacer que al fondo gris
mientras miraba mis pies sumergida en mi mente, la voz de Ricky me hizo volver
a la realidad.
-¡Llegas
tardé vamos! –dijo el mientras arrastraba a un chico conjuntado como yo, hacia
aquí.
-¡Que
ya voy! -respondió –No tengo la culpa que en vestuario no se aclaren. -le dijo.
-¿Charlie?
¿Enserio? ¿Otra vez? –dije sorprendida de nuevo.
-¡No
(jo*as) que me toca contigo! –dijo rindo mientras miraba nuestras ropas
conjuntadas sorprendido también.
-Casualidades
de la vida. –dije mientras reíamos juntos.
-¿Os
conocéis? –dijo Ricky cogiendo de nuevo su cámara.
-Sí.
–dijo Charlie, mirándolo por un momento. – ¿Y cómo es que estas aquí? Antes se
metió Jade entre medio cunado te pregunté.
-Ah…Pues.
–dije cuando Ricky se metió.
-Chicos,
no quiero chafaros el rollo, pero estamos aquí por una sesión fotográfica no
para charlar. –dijo haciendo señas para que nos moviéramos.
-Vale.
–dije sin ganas de discutir.
-Jess
tu detrás de él, Charlie más a la derecha. –dijo mientras hacíamos lo que nos
decía. –Jess separa más los pies, vale así. Id moviéndoos pero despacio. –dijo
él.
-A
ver, Charlie ahora tú detrás, quiero que la mires con odio. –dijo Ricky.
Hicimos lo que nos dijo, pero Charlie
se empezó a reír provocando que yo también riera. Intentamos parar pero no
había manera, cada cosa que nos decía Ricky acababa en desastre por culpa de
nuestra risa tonta.
-¡Os
queréis centrar de una vez! –dijo Ricky mosqueado.
Me sabia mal que se enfadara, pero todo
esto nos superaba. Seguimos posando como él nos decía, pero lo cambiábamos a
nuestra manera, mientras seguíamos bromeando. Empezamos a lanzarnos patadas y
codazos mientras nos reíamos. Charlie me cogió, por el lado no se bien como y
casi me mata. En forma de “venganza” cuando
me dio la espalda salte encima de él.
-¡Loca!
¡Acosadora! ¡Bájate! –gritaba dando vueltas en círculos mientras yo le tapaba los
ojos con las manos y reía.
-Vale,
ya está bien, basta. –dijo Ricky sin enfadarse.
-¿Eng?
–dijo Charlie cuando lo solté. – ¿Va enserio? –dijo confuso.
-¿Y
las fotos? –pregunté con miedo a haberla fastidiado.
-Las
he sacado mientras ibas a lo vuestro. –dijo riendo. –Esto va a dar de que
hablar.
-Ah,
pues vale. –dijo Charlie mientras reía.
-Vamos
a los camerinos, y en cinco minutos os quiero en el sector once. -ordenó
inocentemente.
-Vale.
–dije yo mientras nos dirigíamos a la zona de los camerinos, nos alejamos
conversando y cuando Charlie llego a su puerta y se detuvo antes de abrirla y
dijo:
-¿Oye
por cierto, has venido sola? –pregunto girando el picaporte de la puerta 16A.
-No,
me trajo mi madre. –le expliqué.
-Está
bien, pues luego te llevo a casa. ¿Te parece bien? –dijo él abriendo la puerta.
-¡Si,
vale! Te veo luego. –dije alejándome por el pasillo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario