Introducción:

Jess ya es toda una adolescente, tiene un montón de amigas y conoce a mucha gente seguidamente con la cual se lo pasa genial. Ella nunca ha estado interesada por los chicos. Hasta que uno con que nunca había sido muy cercana pasa a ser una de las personas mas importantes de su vida. Pero... Inesperadamente, a causa de un enorme mal entendido las cosas se tuercen y este chico se aleja de todos si dejar rastro. De golpe, un nuevo chico aparece en la vida de Jessica, una loca noche de fiesta. Ella cree que sigue queriendo a aquel primer chico pero... ¿Si él ya no esta aquí, qué le impide comenzar una nueva vida? El problema vendrá cuando su primer amor, reaparezca en un momento de los mas inoportuno.

Etiquetas

CAPÍTULO 12:

-Tenéis razón, y también os podéis cuidar solas, no pasa nada por mi bien. -respondió mi madre tranquilamente.

         Todas nos tranquilizamos unos segundos mientras nuestro cerebro asumía que mi madre había dicho que sí.

-¡Guay! ¡Genial! ¡Gracias! ¡Nos lo pasaremos genial! –esos fueron unos de los tantos comentarios que gritamos tan contentas. Pero claro…Ahora falta     que a las demás las dejen venir. De repente sonó el móvil de Katia con una música de Jessie J.
Stomp, Stomp I’ve arrived
Drop the Beat, nasty face.
Why ya lookin’ at me?

-¿Hola? –pregunto Katia al ver un número desconocido. –Se ha cortado-dijo seguidamente.
-Bueno, chicas ya son las siete, deberíamos ir yendo a nuestras casas. –dijo Betty.
-Sí vamos –dije yo mientras nos dirigíamos a la entrada para coger nuestras cosas.
-¡Chicas! –dijo mi madre, yo esperaba que no hubiera cambiado de o piñón repentina mente.
-¿Si? –respondí yo.
-¡Os ha quedado muy bonito el trabajo, pasároslo bien!
-¡Claro, gracias lo haremos! -respondió rápido Vanessa mientras yo subía arriba a por mis cosas.
-¡Hasta mañana! -dijeron las demás.

         Salimos de mi casa y nos dirigimos a la de Betty que está a un par de casas de la mía. Convencimos a su madre, al salir de su casa fuimos a la de Katia donde también convencimos su madre. Nos costó más convencer a la madre de Vane, pero llamo a mi madre estuvieron un rato ablando por teléfono, demasiado tiempo. Pero al final nos dijo que sí. Tardamos un buen rato pero a las ocho de la tarde ya todas teníamos las cosas en nuestras mochilas y nos dirigimos a la casa de Pixie. Fuimos caminando mientras charlábamos y nos proponíamos el plan de esta noche.

-¡Ey! ¿Y si cocinamos unas patatas fritas y unas hamburguesas? –pregunto Vanessa con cara hambrienta.
 -Por mi bien –dijo Pixie
-¿Oye y que aremos con Olivia? –pregunto Katia.
-¡Pssst...! ¡Eso lo planeamos luego con Kevin…! -dije riendo.
-¡Sí claro mi primo para eso es el rey, os lo aseguro! –dijo Pixie.
-Y… ¿Qué hacemos luego? -pregunto Vanessa.
-Pues no lo sé… ¿Y si miramos cosas en los ordenadores? –dijo Betty
-¡Sí, y podemos ver otra película! –dijo Pixie.
Y si… ¿nos pintamos las uñas? -dije yo mientras pensaba más cosas en las que entretenernos.
-¡Sí! ¡Guay! –dijo Kat sonriendo.

         En un par de minutos llegamos a casa, nos tiramos toda la tarde yendo de casa en casa. Al entrar a casa de Pixie se escucharon voces que gritaban y reían. Para llegar a la habitación de Pixie teníamos que ir al comedor y subir unas escaleras. Las escaleras llevaban a una guardilla por donde se puede ver el comedor. Ahí arriba hay un pasillo que lleva a las habitaciones.

Así que un poco intrigadas, todas nos dirigimos al comedor y encima de la mesa estaban estudiando y escribiendo Kevin y un chico de primero de Bachiller que ya había visto antes en algún lugar, pero con el que todavía no había hablado.

El chico tenía una voz grave, pelo castaño y ojos marrón oscuro. Iba vestido con una camisa roja muy moderna, llevaba las mangas arremangadas por los codos, y unos tejanos oscuros. Llevaba unas deportivas rojas, que me sonaban familiares, tenía el pelo corto y bien peinado. Kevin levanto la mirada y sonrió, pero el chico de su lado tuvo que girarse para ver qué había detrás de él.
-Hola –dijimos todas esperando a que ellos contesten.

-¿Os han dejado a todas? –preguntó Kevin curiosamente.
-Sí, nos ha costado pero nos han dejado quedarnos aquí esta noche. –dije yo mientras aquel chico nos seguía mirando.
-Hola, soy Andy –dijo el chico aquel mientras se levantaba para saludarnos.
-Estas son Kat, Betty, mi prima Pixie, Jess y Vanessa. –dijo Kevin acercándose a nosotras.
-Encantado. –dijo Andy mientras sonreía.
-Bueno, nosotras vamos para arriba, ahora venimos. –dijo Pixie tranquilamente.

         Subimos todas arriba por las escaleras, de mientras los chicos se volvieron a sentar en sus sillas. Recorrimos el pasillo y nos dirigimos a la habitación de Pixie, a dejar nuestras cosas. Mientras subíamos vi que Kevin le decía algo a Andy mientras le daba un codazo, Andy se rio y dirigió la mirada hacia su libreta. No había escuchado lo que decían así que me quede sin entender nada. 


         A los minutos volvimos a bajar y los chicos estaban recogiendo todo lo de la mesa. Eran las ocho y media, Kevin propuso de comer algo, y todos coincidimos en que teníamos que cenar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario