Al despertar mire mi despertador de color negro, eran las 9:30 de la
mañana. Me quede un rato pesando en que podríamos hacer hoy, y me acorde de una
cosa. Desperté a Kat, sin hacer mucho ruido para no molestar a las demás, la
destape y de repente abrió los ojos.
-¿Qué?
–me pregunto ella bostezando.
-Me
aburro. –le conteste.
-Vale,
dame un segundo.
Se puso las zapatillas, y se dirijo a
mi colchón, mientras ella se iba espabilando yo le hablaba.
-Oye Kat.-dije yo
-Que
pasa dijo ella mientras se intentaba desenredar su pelo negro con la mano.
-¿Ya
has leído esa nota de tu taquilla? Ya sabes la de ayer.-le respondí.
-¡Ay
va! ¡Pues no! Me había olvidado.-dijo ella ya del todo despierta.
Se levantó sigilosamente cruzo lo
habitación, abrió el bolsillo pequeño de su mochila y saco un papelito medio
doblado a la mitad de color blanco. Nos sentamos en el colchón y nos quedamos
mirando la nota unos segundos antes de abrirla. Después Kat la abrió y vimos su
contenido.
“Siento mucho lo que ha pasado hoy.
Necesito hablar con vosotras, ósea con Jess y
tú.
Kevin”
Nos quedamos muy sorprendidas, no teníamos ni idea de a qué venía
esa nota, lo único que entendimos era que sabía era que Kevin tenía algo que
ver con lo que nos había dicho Olivia.
-¿Qué
hacéis chicas? –preguntó Pixie con Tod subido a su cabeza.
-Mirando
esta nota, nos la ha dado tu primo –le explique.
-Qué
raro, Kevin no suele hacer este tipo de cosas…-dijo extrañada Pixie.
-¡Kevin
quiere a Jessica! –se puso a cantar Vanessa para chincharme.
-¡Hey,
tu! ¿Cuándo te has despertado?-pregunte.
-No,
él tiene novia. -dijo Pixie con un tono serio.
-Hum…
Kevin se va a meter en líos…-susurro Betty.
-¡¡Pero
bueno!! ¿Vosotras que, os despertáis cuando os interesa no? –dije sorprendida.
Nos empezamos a reír, estuvimos un rato
hablando, hasta que sonó el teléfono, de la casa. Me levante y lo cogí. Era una
voz conocida, de chico, pero no se escuchaba muy bien, llamarían de un móvil
con poca cobertura. Lo único que entendí fue, “El Martes…” y se cortó. Sabía
que esa voz yo ya la había escuchado en algún lugar, sea quien sea, volvería a
llamar si era importante. Volví con las chicas, nos pusimos toda la ropa que
habíamos comprado con el dinero de Kat y estrenamos las sandalias. La mías eran
de color azul, las de Kat verdes, las de Betty rojas, las de Vanessa naranjas y
las de Pixie fucsias. Me puse un
pantalón de color negro, y una camiseta color azul Katia se puso un vestido
color verde, con volantes a juego con sus sandalias. Betty botó por un pantalón
corto rojo y una camiseta blanca con un corazón brillante. Vanessa una camisa a
cuadros negra y gris de mangas cortas y unos pantalones color blanco. Pixie se
puso un short negro y una camiseta a juego con sus sandalias con su nombre de
“Roma” la ciudad italiana en negro.
Subimos a desayunar, mire el reloj y ya eran las diez de la mañana.
Comimos unas madalenas rellenas de crema y leche con colocado. Cuando acabamos
de desayunar en la encimera de la cocina nos pusimos a charlar en de lo que
podíamos hacer hoy. Las chicas me dijeron que querían saber de qué iba esa
nota. Así que me dijeron que llame a Kevin, yo les dije que no, tal vez todavía dormía. Ellas cabezonas insistieron, así que baje a
por mí móvil, y luego volvía subir a la cocina. Busque su número en mi agenda,
pero no lo tenía. Así que Pixie me lo marco, el teléfono sonaba pero nadie lo
cogía. Antes de que yo colgara una voz masculina atendió.
-¿Hola,
si quién es? –era la voz de Kevin.
-Esto…
Soy Jess, hemos visto la nota de la taquilla de Kat ya sabes… -le explique
esperando una respuesta.
-¡Oh!
Vale. ¿Os va bien en el parque, en media hora?-pregunto él con tono agradable.
-Sí,
ahí estaremos. -le respondí algo cortada.
-Ah,
y…Dile a tus amigas que también pueden venir, las escucho chillar desde aquí.
–dijo el riendo.
-Vale,
hasta dentro de media hora. –le respondí riendo por lo bajo.
-Adiós
–dijo mientras colgaba el teléfono.
Les explique la conversación que había
tenido por teléfono, y donde teníamos que ir. Nos peinamos, cogimos nuestras
cosas, las llaves, bolsos, las gafas etc. Me despedí de mi hermanito, y le
dijimos a mi madre que íbamos a dar una vuelta por el parque. Salimos y nos
dirigimos hasta allí caminando, El sol era fuerte, pero había una brisa fría
que compensaba el calor. Nos dirigíamos a un parque muy grande que ocupaba una
manzana entera, tenía bancos, arboles un lago, unos caminitos por donde caminar
y mucho césped de color verde. Llegamos a la entrada del parque era un arco
echo de metal con unas plantas que colgaban de él. Vimos a Kevin, sentado en el
césped de espaldas a nosotras. Estaba cercas del lago nos acercamos a él
caminando por un caminito cuando él se giró y nos miró.
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