En ese momento Pixie le entregó la bolsa al director, nosotras
estábamos aterrorizadas ya que nunca el director nos había hablado así. Abrió
la bolsa y saco un yoyo de terciopelo negro, se giró, miro la mesa de Olivia
donde todos miraban atentamente y dijo:
-Olivia…
¿Esto es lo que decías que era un murciélago? –dijo el director enseñándole un
peluche muy parecido a aquel animalito.
-¡¡No
puede ser!! ¡Le juro que era un murciélago! –Intento explicar confundida ella.
-¿No
solo te has burlado de mí, has mojado a tu compañera y ahora quieres ponerme
escusas? –dijo el director enfurecido.
-¡Ya
te vale Olivia! ¡Anda que tirarme la bebida por encima! ¡Qué mala que eres, no
pensé que me arias esto! –exclamo Miranda.
-¡¡Esto
no es justo!! –protesto Olivia
Después de lo sucedido el director se disculpó con Pixie, castigo a
Olivia un par de días y la mando a su despacho. Miranda se fue a secar el pelo
y a cambiarse la ropa al baño con Mónica. Nosotras nos seguíamos riendo de lo
ocurrido nos lo pasamos súper bien con la broma que le gasto Pixie a Olivia.
Después seguimos conversando con Pixie de su antiguo colegio etc. Hasta que ha
Betty se le ocurrió una idea genial.
-¡Eh!
¿Pixie, no te gustaría hacer el trabajo con nosotras? -pregunto Betty.
-¿Trabajo?
¿Qué trabajo? -pregunto Pixie si entender nada.
-Un
trabajo de historia -respondió Kat rápidamente
-Si
me apunto –contesto Pixie
-¡Que
buena idea! -exclamo Vanessa
-Pero
chicas…Esta vez no lo podremos hacer en mi casa, mis padres están reformando el
baño -dijo Kat.
-¿Y
si os venís a casa? -pregunto Betty.
-Por
mi donde sea me da igual -le conteste
-Entonces,
decidido. Nos vamos a casa de Betty -aprobó Vanessa con una sonrisa enorme en
su cara.
Ya es la hora de salir del instituto,
me dirijo con Pixie y Vanessa a unos asientos que hay delante de la conserjería
para esperar a Betty y Kat. Nos pusimos a charlar, y a mirar toda la gente que
pasaba por el pasillo hacia la entrada principal. El conserje, un hombre
delgadito de pelo marrón nos dijo que nos debíamos marchar, justo en ese
momento llegaron Kat y Betty. Nos saludamos y nos marchamos. Al salir de allí
Nos dirigimos por unas calles, todas reíamos, abalamos hasta que salió el tema
de porque Pixie entro al comedor con Kevin. Y entonces Pixie nos contó que
Kevin era su primo. Nos quedamos todas sorprendidas. Pero por otro lado se
parecían mucho, tienen una personalidad misteriosa, Kevin es un tanto rarito, y
Pixie lo es demasiado, pero al fin y al cabo son buenas personas. Seguimos
charlando hasta llegar a casa de Betty. Una casas de madera, con grandes
ventanas de cristal, y un techo de color negro. Al entrar nos dirigimos a la
habitación de Betty, abrimos las mochilas, sacamos los portátiles. Katia y yo
nos acomodamos en la cama de Betty llena de cojines blancos, los cuales tuvimos
que sacar de la cama para poder sentarnos. Vanessa se sentó en una butaca color
rojo que hacia juego con la habitación de colores blanco y rojo. Pixie se sentó
con su ordenador negro en un puf de color blanco. Betty serró la persiana para
que no nos moleste el brillo que entraba por la enorme ventana que daba a una
mini terraza. Encendió el ordenador y salió de la habitación a por alguna cosa.
A los minutos llego con una bandeja de color negro que tenía cinco biquinis de
jamón y queso. También nos había traído unos batidos de fresa y chocolate para
acompañar el aperitivo. Se sentó en su escritorio de color blanco y nos pusimos
a buscar información sobre historia. Buscamos un poco de todo ya que la
profesora no nos había puesto un tema en concreto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario