Introducción:

Jess ya es toda una adolescente, tiene un montón de amigas y conoce a mucha gente seguidamente con la cual se lo pasa genial. Ella nunca ha estado interesada por los chicos. Hasta que uno con que nunca había sido muy cercana pasa a ser una de las personas mas importantes de su vida. Pero... Inesperadamente, a causa de un enorme mal entendido las cosas se tuercen y este chico se aleja de todos si dejar rastro. De golpe, un nuevo chico aparece en la vida de Jessica, una loca noche de fiesta. Ella cree que sigue queriendo a aquel primer chico pero... ¿Si él ya no esta aquí, qué le impide comenzar una nueva vida? El problema vendrá cuando su primer amor, reaparezca en un momento de los mas inoportuno.

Etiquetas

CAPÍTULO 4:

En ese momento Pixie le entregó la bolsa al director, nosotras estábamos aterrorizadas ya que nunca el director nos había hablado así. Abrió la bolsa y saco un yoyo de terciopelo negro, se giró, miro la mesa de Olivia donde todos miraban atentamente y dijo:

-Olivia… ¿Esto es lo que decías que era un murciélago? –dijo el director enseñándole un peluche muy parecido a aquel animalito.
-¡¡No puede ser!! ¡Le juro que era un murciélago! –Intento explicar confundida ella.
-¿No solo te has burlado de mí, has mojado a tu compañera y ahora quieres ponerme escusas? –dijo el director enfurecido.
-¡Ya te vale Olivia! ¡Anda que tirarme la bebida por encima! ¡Qué mala que eres, no pensé que me arias esto! –exclamo Miranda.
-¡¡Esto no es justo!! –protesto Olivia

Después de lo sucedido el director se disculpó con Pixie, castigo a Olivia un par de días y la mando a su despacho. Miranda se fue a secar el pelo y a cambiarse la ropa al baño con Mónica. Nosotras nos seguíamos riendo de lo ocurrido nos lo pasamos súper bien con la broma que le gasto Pixie a Olivia. Después seguimos conversando con Pixie de su antiguo colegio etc. Hasta que ha Betty se le ocurrió una idea genial.

-¡Eh! ¿Pixie, no te gustaría hacer el trabajo con nosotras? -pregunto Betty.
-¿Trabajo? ¿Qué trabajo? -pregunto Pixie si entender nada.
-Un trabajo de historia -respondió Kat rápidamente
-Si me apunto –contesto Pixie
-¡Que buena idea! -exclamo Vanessa
-Pero chicas…Esta vez no lo podremos hacer en mi casa, mis padres están reformando el baño -dijo Kat.
-¿Y si os venís a casa? -pregunto Betty.
-Por mi donde sea me da igual -le conteste
-Entonces, decidido. Nos vamos a casa de Betty -aprobó Vanessa con una sonrisa enorme en su cara.

         Ya es la hora de salir del instituto, me dirijo con Pixie y Vanessa a unos asientos que hay delante de la conserjería para esperar a Betty y Kat. Nos pusimos a charlar, y a mirar toda la gente que pasaba por el pasillo hacia la entrada principal. El conserje, un hombre delgadito de pelo marrón nos dijo que nos debíamos marchar, justo en ese momento llegaron Kat y Betty. Nos saludamos y nos marchamos. Al salir de allí Nos dirigimos por unas calles, todas reíamos, abalamos hasta que salió el tema de porque Pixie entro al comedor con Kevin. Y entonces Pixie nos contó que Kevin era su primo. Nos quedamos todas sorprendidas. Pero por otro lado se parecían mucho, tienen una personalidad misteriosa, Kevin es un tanto rarito, y Pixie lo es demasiado, pero al fin y al cabo son buenas personas. Seguimos charlando hasta llegar a casa de Betty. Una casas de madera, con grandes ventanas de cristal, y un techo de color negro. Al entrar nos dirigimos a la habitación de Betty, abrimos las mochilas, sacamos los portátiles. Katia y yo nos acomodamos en la cama de Betty llena de cojines blancos, los cuales tuvimos que sacar de la cama para poder sentarnos. Vanessa se sentó en una butaca color rojo que hacia juego con la habitación de colores blanco y rojo. Pixie se sentó con su ordenador negro en un puf de color blanco. Betty serró la persiana para que no nos moleste el brillo que entraba por la enorme ventana que daba a una mini terraza. Encendió el ordenador y salió de la habitación a por alguna cosa. A los minutos llego con una bandeja de color negro que tenía cinco biquinis de jamón y queso. También nos había traído unos batidos de fresa y chocolate para acompañar el aperitivo. Se sentó en su escritorio de color blanco y nos pusimos a buscar información sobre historia. Buscamos un poco de todo ya que la profesora no nos había puesto un tema en concreto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario