Introducción:

Jess ya es toda una adolescente, tiene un montón de amigas y conoce a mucha gente seguidamente con la cual se lo pasa genial. Ella nunca ha estado interesada por los chicos. Hasta que uno con que nunca había sido muy cercana pasa a ser una de las personas mas importantes de su vida. Pero... Inesperadamente, a causa de un enorme mal entendido las cosas se tuercen y este chico se aleja de todos si dejar rastro. De golpe, un nuevo chico aparece en la vida de Jessica, una loca noche de fiesta. Ella cree que sigue queriendo a aquel primer chico pero... ¿Si él ya no esta aquí, qué le impide comenzar una nueva vida? El problema vendrá cuando su primer amor, reaparezca en un momento de los mas inoportuno.

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CAPÍTULO 18:

-Al sonar el timbre de la última hora del viernes me dirigí a mi taquilla, metí un par de libros en mi mochila. Justo en ese momento me vibro el móvil que estaba en bolsillo. Lo mire, y me di cuenta que era un WhatsApp, de Ryan.
·         Hola Jess, ¿Te acuerdas de lo que hablamos de las clases de guitarra?
¿Te va bien este domingo? Dime algo cuando puedas.
            -Cerré mi taquilla con un ruido un poco exagerado sin querer y me dirigí hacía a fuera porque estaba muerta de calor antes de contestarle el mensaje. Camine entre los coches del parquin del instituto y justo antes de cruzar la carretera para dirigirme a mi casa, alguien se interpuso en mi camino y chocamos bruscamente. Levante la vista y vi a Jacob, se había puesto en mi camino apropósito y no tenía cara de venir a decirme nada bonito.
-Tú, Miller –dijo con voz ronca.
-Apártate tengo prisa –mentí intentando rodearle.
-No -dijo cogiéndome bruscamente de la muñeca.
-¡Suéltame! –le grite intentando que eso surja más efecto pero fue en vano.
-Cállate y escúchame, por tu culpa Olivia me dejo, y quiero que me compenses por ello –dijo amenazándome con la mirada.
-¿Mi culpa? ¡Suéltame idiota! –dije gritando.
-¿Qué has dicho? –pregunto todo alterado.
-¿Y sí no lo hago? –le grite enfurecida.
-No tienes opción preciosa –dijo acercándose mucho más a mí y poniendo su mano en mi cintura.
-¡¡¡¡Aggg!!!! ¡¡Suéltame cretino!! –le chille intentando que se aleje de mí.
-En ese momento un Ferrari rojo freno de repente en el paso para peatones con bastante brusquedad a unos pocos metros de nosotros. Dirigimos una mirada hacia aquel coche y reconocí a su conductor, era Charlie. Bajo del coche con la mirada fija en Jacob a paso ligero y se acercó a nosotros con una cara que no había visto nunca en él. Estaba enfadado y mucho.
-¡Aléjate ahora mismo de ella! –le amenazó antes de llegar donde            nosotros estábamos.
 -¿Y si no lo hago que me vas a hacer idiota? –le contesto Jacob soltando bruscamente mi muñeca entumecida.
-A mí no me vengas con tonterías niñato no te conviene.-le amenazó otra vez Charlie empujándolo bruscamente.
-Charlie, por favor no, para. –le suplique interponiéndome entre ellos dos intentando hacer que retrocediera.
-Jessica metete en el coche –me ordeno Charlie apartándome de entre medio con la mirada fija en Jacob.
-¿Qué? ¿Ahora eres su niñera? –le pregunto Jacob burlándose y empujando ahora a él.
-Charlie por favor, vámonos. –le volví a  suplicar acercándome a él.
-¡Maldita sea Jessica, metete en el coche! –me grito empujándome en dirección al descapotable.
            -No insistí una tercera vez, así que me dirigí al coche mientras intentaba no escuchar todas las groserías que se decían el uno al otro. Antes de cerrar la puerta vi que Jacob le pegaba un puñetazo en la cara a Charlie. Y él se lo devolvió aún más fuerte en el estómago. Jacob se agacho dolorido, y Charlie le clavo una patada en las costillas.
-¿¡No la vuelvas a tocar te queda claro!? –le grito Charlie antes de dar media vuelta y meterse en el coche.
            -Cerró de un portazo, y acelero mientras se ponía el cinturón con la mano derecha. Estaba  enfadado, nunca lo había visto así, tenía la mirada fija en la carretera y apretaba la mandíbula con mucha fuerza. No supe que decir en ese momento, estaba casi en estado de sock.
-Em…Charlie…Tu nariz… -dije algo preocupada de a cómo iba reaccionar al hablarle.
            -Él se llevó la mano a la nariz que le sangraba, hizo una mueca de dolor y automáticamente la aparto. No tenía muy buena pinta, en esos momentos Charlie me daba algo de miedo.
-Da igual, no es nada. –me respondió con un tono un poco seco.
            -No sabía que responder así que me limite a suspirar y mirar por la ventana mientras me acariciaba la muñeca entumecida por lo fuerte que Jacob me la había apretado.
-Oye, Jess…Siento mucho haberte gritado así antes, estaba ca…
-Lo sé, tranquilo no te preocupes. –respondí aliviada
-Su tono de voz había cambiado y ahora conducía más lento haciendo caso a las señales de tráfico. Cerré los ojos un momento y respire hondo intentando relajarme. Me vibro el móvil, y abrí los ojos de repente, pero no le hice caso a eso. Mire por la ventana del copiloto y vi que estábamos por una de las zonas más ricas aunque nunca había pasado por allí.
-¿Esto…Charlie, dónde vamos? –pregunte algo confusa.

-A mi casa. –respondió. 

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