Introducción:

Jess ya es toda una adolescente, tiene un montón de amigas y conoce a mucha gente seguidamente con la cual se lo pasa genial. Ella nunca ha estado interesada por los chicos. Hasta que uno con que nunca había sido muy cercana pasa a ser una de las personas mas importantes de su vida. Pero... Inesperadamente, a causa de un enorme mal entendido las cosas se tuercen y este chico se aleja de todos si dejar rastro. De golpe, un nuevo chico aparece en la vida de Jessica, una loca noche de fiesta. Ella cree que sigue queriendo a aquel primer chico pero... ¿Si él ya no esta aquí, qué le impide comenzar una nueva vida? El problema vendrá cuando su primer amor, reaparezca en un momento de los mas inoportuno.

Etiquetas

CAPÍTULO 21:


-Jess, despierta nos hemos quedado dormidos, Jessica…
-¿Eh? –Abrí los ojos, pero no vi nada, estaba todo oscuro, me incorpore y sin darme cuenta me choque con algo.
-¡Ah! Mi cabeza. -dijo Charlie.
-Ups, perdón. –dije mientras me estiraba y bostezaba quitándome la pereza de encima.
-¿Tienes hambre? No hemos comido nada. –me informo mientras me espabilaba.
-Esto…Sí vale. ¿Charlie, puedes subir las persianas? –pregunte acomodándome el pelo.
-Jessica están subidas –me dijo mientras yo no entendía nada.
-¡Eh! ¿Cómo, que hora es? –pregunte confundida, ya era casi de noche no me había dado cuenta, me había quedado dormida toda la tarde.
-Las siete y media. ¿Te parece bien que luego de cenar te lleve a casa, o prefieres irte ahora? –dijo poniéndose en pie metiendo el móvil en su bolsillo.
-Luego, tengo hambre –respondí  mientras me sonaban las tripas.
-Vale, voy a calentar lasaña, yo también tengo hambre –respondió riéndose.

         Me puse de pie, y lo seguí silenciosamente, él abrió la nevera saco una bandeja de metal y se dio la vuelta para dejarla en la isla.

-Espera Charlie. ¿Te encuentras bien? –pregunte poniendo mi mano en su frente.
-Sí, me habrá echo efecto la pastilla, tranquila. –me dijo apartando mi mano con cuidado de su cara.
-Está bien, pero tendrías que ir al médico, se te está empezando a hinchar. –le advertí.
-Eres una cabezona. –dijo él
-Lo sé. –dije mientras reíamos.

         Charlie sirvió la lasaña, la puso en platos, y la calentó en el microondas. De mientras yo me senté en una de las sillas de la isla y me puse al día con los mensajes de mi móvil.

 <<Katia>>

  •   Jess
  •   Eoooo
  •   ¡Donde te has metido!
  •  ¡¡No estás en casa tampoco!!
  •   Eoeoeoeoe!!!


Ø  Hola Kat, lo siento es una larga historia ya hablaremos.

Luego también vi que había mensajes de Adam y Ryan, al que se me había olvidado por completo responder hoy al salir del instituto.


<<Ryan>>

  • Hola Jess, ¿Te acuerdas de lo que hablamos de las clases de guitarra? ¿Te va bien este domingo? Dime algo cuando puedas.

 Ø   Perdóname, me he olvidado de responder esta mañana cuando he visto tu mensaje. Sí, el domingo no tengo nada que hacer. ¿A qué hora?
  • ¿Te va bien a la mañana, sobre las nueve?
  Ø Sí, perfecto gracias. ¿Dónde quieres que quedemos, te apetece venir a casa?
  • OK, allí estaré, te llamo antes de salir para que me des la dirección.
    Ø Vale, gracias. 


<<Adam>>

  •          Hola Jess dime, ¿Te apetece hacer algo en especial mañana?

              Ø Hola Adam, siento contestar tan tarde, em… En realidad no, donde tú  quieras.



-Ten, cuidado no te quemes. –dijo Charlie mientras me acercaba el plato.
-Gracias, mmm… ¡Qué bien que huele! –dije mientras me metía el primer bocado en la boca.
-Me alegro. –respondió mientras se estiraba y pasaba su mano por los pelos despeinados y me pregunte si yo estaría tan despeinada como él, mientras me pasaba la mano por la cabeza.
-Dime, la verdad…
-Sí, estas echa un desastre. –dijo mientras se metía un trozo de lasaña en la boca y reía.
-Gracias. –dije suspirando mientras entrecerraba los ojos.

         En un par de minutos acabamos de comer debido al hambre voraz que teníamos, recogí mi plato y lo puse en el lavavajillas.

-Huele fatal –me dijo mientras se ponía en pie.
-Ni te digo yo –respondí mientras me olía el pelo.
-¿Tienes prisa por irte a casa? ¿As avisado a tu madre?
-No, supondrá que estoy con mis amigas todavía no es tarde dije mirando la hora.
-¿Te importa si me ducho? No te vendría mal a ti tampoco –me dijo.
-¡SSsttt! No pienso ducharme contigo. –le dije vacilando.
-En ese caso te obligare. –dijo riéndose, se acercó a mi tan rápido que no me di ni cuenta, me cogió como si nada y me cargo en su hombro como a un paquete.
-¡Charlie! ¡Bájame! ¡Me vas a matar! –dije mientras reía del susto y él corria escaleras arriba.


No hay comentarios:

Publicar un comentario