-Jess,
despierta nos hemos quedado dormidos, Jessica…
-¿Eh?
–Abrí los ojos, pero no vi nada, estaba todo oscuro, me incorpore y sin darme
cuenta me choque con algo.
-¡Ah!
Mi cabeza. -dijo Charlie.
-Ups,
perdón. –dije mientras me estiraba y bostezaba quitándome la pereza de encima.
-¿Tienes
hambre? No hemos comido nada. –me informo mientras me espabilaba.
-Esto…Sí
vale. ¿Charlie, puedes subir las persianas? –pregunte acomodándome el pelo.
-Jessica
están subidas –me dijo mientras yo no entendía nada.
-¡Eh!
¿Cómo, que hora es? –pregunte confundida, ya era casi de noche no me había dado
cuenta, me había quedado dormida toda la tarde.
-Las
siete y media. ¿Te parece bien que luego de cenar te lleve a casa, o prefieres
irte ahora? –dijo poniéndose en pie metiendo el móvil en su bolsillo.
-Luego,
tengo hambre –respondí mientras me
sonaban las tripas.
-Vale,
voy a calentar lasaña, yo también tengo hambre –respondió riéndose.
Me puse de pie, y lo seguí silenciosamente,
él abrió la nevera saco una bandeja de metal y se dio la vuelta para dejarla en
la isla.
-Espera
Charlie. ¿Te encuentras bien? –pregunte poniendo mi mano en su frente.
-Sí,
me habrá echo efecto la pastilla, tranquila. –me dijo apartando mi mano con
cuidado de su cara.
-Está
bien, pero tendrías que ir al médico, se te está empezando a hinchar. –le
advertí.
-Eres
una cabezona. –dijo él
-Lo
sé. –dije mientras reíamos.
Charlie sirvió la lasaña, la puso en
platos, y la calentó en el microondas. De mientras yo me senté en una de las
sillas de la isla y me puse al día con los mensajes de mi móvil.
<<Katia>>
- Jess
- Eoooo
- ¡Donde te has metido!
- ¡¡No estás en casa tampoco!!
- Eoeoeoeoe!!!
Ø Hola Kat, lo siento es una larga historia ya hablaremos.
Luego
también vi que había mensajes de Adam y Ryan, al que se me había olvidado por
completo responder hoy al salir del instituto.
<<Ryan>>
- Hola Jess, ¿Te acuerdas de lo que hablamos de las clases de guitarra? ¿Te va bien este domingo? Dime algo cuando puedas.
Ø Perdóname, me he olvidado de responder esta mañana cuando he visto
tu mensaje. Sí, el domingo no tengo nada que hacer. ¿A qué hora?
- ¿Te va bien a la mañana, sobre las nueve?
- OK, allí estaré, te llamo antes de salir para que me des la dirección.
<<Adam>>
- Hola Jess dime, ¿Te apetece hacer algo en especial mañana?
Ø Hola Adam, siento contestar tan tarde, em… En realidad no, donde
tú quieras.
-Ten,
cuidado no te quemes. –dijo Charlie mientras me acercaba el plato.
-Gracias,
mmm… ¡Qué bien que huele! –dije mientras me metía el primer bocado en la boca.
-Me
alegro. –respondió mientras se estiraba y pasaba su mano por los pelos
despeinados y me pregunte si yo estaría tan despeinada como él, mientras me
pasaba la mano por la cabeza.
-Dime,
la verdad…
-Sí,
estas echa un desastre. –dijo mientras se metía un trozo de lasaña en la boca y
reía.
-Gracias.
–dije suspirando mientras entrecerraba los ojos.
En
un par de minutos acabamos de comer debido al hambre voraz que teníamos, recogí
mi plato y lo puse en el lavavajillas.
-Huele
fatal –me dijo mientras se ponía en pie.
-Ni
te digo yo –respondí mientras me olía el pelo.
-¿Tienes
prisa por irte a casa? ¿As avisado a tu madre?
-No,
supondrá que estoy con mis amigas todavía no es tarde dije mirando la hora.
-¿Te
importa si me ducho? No te vendría mal a ti tampoco –me dijo.
-¡SSsttt!
No pienso ducharme contigo. –le dije vacilando.
-En
ese caso te obligare. –dijo riéndose, se acercó a mi tan rápido que no me di ni
cuenta, me cogió como si nada y me cargo en su hombro como a un paquete.
-¡Charlie!
¡Bájame! ¡Me vas a matar! –dije mientras reía del susto y él corria escaleras
arriba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario