Me gire, detrás de mí vi a un chico
alto, de pelo negro y ojos oscuros, llevaba una gorra roja, pero me di cuenta
de quién era, era Kevin. Me senté al bordillo de la piscina y le pregunte:
-
¿Tu qué haces aquí? –le pregunte sorprendida.
-Podría
preguntarte lo mismo. –respondió el todavía riendo.
-He
preguntado antes –insistí para que me respondiera la pregunta.
-Digamos
que vivo aquí. –dijo el tranquilamente.
-¿¿Cómo??
¿Pixie, esta no era tu casa? –pregunte toda aturdida mientras las demás estaban
quietas como estatuas.
-Sí,
pero vivimos los dos juntos. –me respondió
-¿Y
tus padres?
-Nos
dejan esta casa, ellos viajan mucho... Y nos dejan esta casa que nos queda
cerca del instituto. –dijo Pixie
-¿Podéis
quedaros aquí sin adultos? –pregunto Betty asombrada.
-Tengo
18 años así que técnicamente no necesitamos a nadie que nos cuide. –nos explicó
Kevin.
-¿Cómo?
–pregunte yo otra vez sin entender nada.
-¿Has
repetido? –pregunto Katia sorprendida.
-Si,
en otro colegio por mala conducta. –nos dijo él.
-¡Pixie!
¿Por qué no nos lo habías dicho? –pregunto sorprendida Vanessa.
-No
se…No había salido el tema -dijo saliendo de la piscina.
-Kevin…
¿Me dejas tu móvil? –pregunto Pixie detrás de él.
-Lo
tengo dentro. ¿Para qué lo quieres? –pregunto Kevin
-¡¡Para
nada!! –grito Pixie mientras empujaba a Kevin tirándolo al agua.
Cuando Kevin se dio cuenta de que Pixie
lo había tirado con ropa al agua se quedó serió mirándola. No sabíamos cómo iba
a reaccionar.
-¡¡¡Te
matare!!! –dijo Kevin mientras se pasaba la mano por el pelo para sacar se el
agua.
Kevin salió de la piscina y empezó a correr detrás de Pixie mojando
todo. Nosotras no parábamos de reír, cuando Kevin alcanzo a Pixie, la cogió en
brazos y se tiró a la piscina. Pasamos, mucho rato riendo, y tirándonos agua,
hasta que decidimos salir porque estábamos reventados. Al salir, cada uno se
puso en una tumbona para recuperar el aliento. Kevin se sacó la camiseta negra,
y se notaba que iba al gimnasio. Estuvimos ablando, nos reíamos, y nos
divertíamos todos juntos y de repente Kevin saltó con una pregunta:
-Pixie…
-¿Si?
–pregunto ella con curiosidad.
-¿Si
hubiera tenido el móvil encima, me hubieras tirado al agua?-pregunto él.
-Hum…
Sí, porque me lo hubieras dado para ver que quería de él. –dijo ella riendo.
-Tienes
razón –le contestó él.
-Aquí
se está genial. –exclamo Vanessa.
-Si
–contesto Katia poniéndose las gafas de sol.
-¿Oye,
queréis un poco de helado? –nos preguntó Kevin.
-Mm…
¡Y por k no! –exclamó Betty
-Está
en la cocina -dijo Kevin riendo.
-¡¡Serás…!!
–grito Katia.
-Es
broma. Ahora lo traigo.-dijo Kevin mientras se levantaba para ir a buscarlo.
Se quitó las bambas, y los calcetines,
después entro por la puerta corredera. Entro a la cocina, lo podíamos ver,
porque había una encimera enorme que daba a la ella.
-¿De
qué lo queréis? –nos preguntó él mirando en el interior del congelador.
-¿De
qué hay? –pregunto Pixie
-Limón,
menta, chocolate y vainilla. –respondió él.
-¡Yo
de menta! –exclamo Katia
-¡Chocolate!
-dijeron Betty y Pixie a la vez.
-Para
mí de vainilla –dijo Vanessa.
-¿Y
tú Jess? –me pregunto.
-De
Limón. –le respondí.
-¿Chicas,
y si vemos una peli? –Nos preguntó Pixie.
-Claro,
sí. –dije entusiasmada.
-Sí,
vamos. –dijo Katia
Entramos al salón, era gigantesco, tenía tres sofás muy grandes de
color crema donde entrabamos todas perfectamente. Decidimos ver la tercera
película de la saga Crepúsculo. Nos colocamos todas en los sofás, y Pixie puso
la película. Kevin se acercó con los helados en unas copas grandes y pregunto:
-¿Quién
lo ha pedido de menta?
-Yo.
-dijo Katia levantando la mano.
Kevin repartió los demás y se sentó en
un sofá, esperando a que Pixie le dé al Play.
-Kevin….Vamos
a ver la película de chicas–dijo Pixie.
-Ah…Ok,
Capto la indirecta –entonces Kevin se levantó y se fue a otro sitio.
EXELENTE! Siguela ya que no puedo aguantar la intriga
ResponderEliminarCuando vas a subir otro capitulo? NO PUEDO ESPERAR MAS (:
ResponderEliminarCada dos días mas o menos publico uno nuevo :) Gracias por leer!!
Eliminar